- Escapada costera: Cuando el calor y el ruido de Roma te resulten demasiado sofocantes, pon rumbo a esta isla del sur, con sus deslumbrantes puestas de sol y sus olas azul cobalto. Visita este lugar y deja que el mar se lleve todas tus preocupaciones.
- Vistas panorámicas: ¡Capri es impresionante desde todos los ángulos! Tanto si has subido en el telesilla hasta la cima del Monte Solaro y estás contemplando la isla desde lo alto, como si estás en un barco en el agua, maravillado por los acantilados que se alzan a tu alrededor.
- Amplía tu itinerario: Tras tu viaje en ferri y tu visita a Anacapri, quizá tengas tiempo durante tu viaje para ver las míticas aguas azul eléctrico de las Grutas Azules. ¿Sabías que los lugareños pensaban que las sirenas frecuentaban estas cuevas? Quién sabe, ¡puede que incluso veas alguno!
- Deléitate con nuevas cocinas: A la mayoría de la gente que visita Capri no se le ocurre probar nada más que la quintaesencia del marisco italiano. Sin embargo, en tu visita, date un festín con una pizza margarita al horno de leña y una porción de torta caprese.





























