El perfil cilíndrico del Mausoleo de Adriano —que se convirtió en una fortaleza papal— se ve desde ambas orillas del río. El paseo Lungotevere Castello, a orillas del Tíber, te permite ver claramente el edificio desde fuera y sin que te cueste nada. El puente de Sant'Angelo (con las estatuas de ángeles diseñadas por Bernini a ambos lados) siempre está abierto y es gratis.
- Ideal para: Amantes de la arquitectura, fotógrafos, gente que sale a dar un paseo por la noche
- Duración: 20-30 minutos
