Adyacente al Palacio Senatorio, el Palacio de los Conservadores exhibe una colección de artefactos romanos antiguos. Construida originalmente para los magistrados de la ciudad, Miguel Ángel transformó su fachada en la década de 1530, incorporando colosales pilastras y un gran pórtico. Este edificio sirve de vibrante centro de arte e historia, con lugares destacados como la Loba Capitolina.

